Daniel Espinoza (personaje principal)
Elfo (niño que empieza siendo tierno y termina siendo un pequeño demonio)
HOMBRE DE NEGRO (persona que se encuentra sentada enfrente de Daniel Espinoza, el que le presta al Elfo)
CAPITULO I
Observé al hombre de negro sentado enfrente de mí, en su solapa tenía un pequeño niño, aproximadamente de la palam de una mano de un joven de 22 años, era tan pequeño que se veía muy lindo y acariciable, se encontraba dormido, dándome la espalda, del otro lado de la mesa me encontraba yo, viendo al pequeño niño y al hombre.
Al principio creía que era un bebé recién nacido, con una ropita tan detallada que daban ganas de abrazarlo y cargarlo, a lo cual hice caso a mis sentimientos, le pedí al hombre de negro que me lo prestara para cargarlo, mimarlo y hacer todo lo posible por agradarle a ese bebé, él cedió a mi petición; no sabía el porqué se encontraba ahí; era un lugar pequeño, las paredes eran color rojo, paracía cabaret, pero no lo era, había tres o cuatro mesas de madera, nosotros estábamos sentados en la segunda, al pricipio no sabía dónde estaba, pero con el paso del tiempo me fui dando cuenta de que era un bar.
Al momento de que yo cargué al pequeño bebé sentí un amor profundo, como si nada pasara a mi alrededor, como si estuviéramos solos teniendo una gran conexión entre padre e hijo, quedamos inmóviles cuando sucedió esto. Yo soy un joven de 22 años, siempre he querido tener un hijo, pero nunca se ha dado la oportunidad, además de por mi edad, en mi país, la gente que tiene hijos a esta edad son unos prematuros, primero se tiene que estudiar, tener una carrera y después ya que se pueda mantener a uno mismo, se puede hacer una familia. Muchos integrantes de la familia de enfrente de donde vivo han tenido una familia antes de los 22 años, son chavas que siempre salen a echar relajo, que siempre han estado en fiestas y nunca les ha importado nada de la vida como lo dice su madre, la que siempre ha tenido que trabajar para mantener a una familia de 6, trabaja de sol a sol como se dice coloquialmente, hay muchas personas que trabajan de sol a sol todos los días, siempre quejándose de la vida que llevan, de los salarios que les pagan, de las situaciones y lugares en donde les tocó vivir, siempre fingiendo tener algo que no tienen, siendo personas que no lo son, viviendo bajo una nube que el mismo gobierno ha creado, viviendo en una nube de inseguridad y represalias, mucha gente vive así, al igual que la madre de las 5 hijas que tiene, ya que su marido, no tiene trabajo, aporta una mínima cantidad de dinero ganada llevando de un lado a otro a gente arriba de su bicitaxi. Como sus hijas ya tienen familia, es decir, tienen hijos, éstos a una edad temprana;algunas solteras y otras con un hombre a lado pero sin casarse, lo cual es muy común en estos días.
Siempre que veo a estas personas, cargando bebés, teneindo ya una vida propia, que aunque no sea una vida de lujo, es una vida llena de felicidad, bueno al menos eso aparentan en la calle, a mí a esta edad me ha surgido una necesidad de tener un hijo, cargarlo, mimarlo, cuidarlo de los monstruos que salen en la noche, ya sea abajo de su cama o dentro de su closet, pero luego lo pienso y digo, eso no es correcto, tengo un futuro por delante como para enfrascarme ene algo que no podría cuidar como yo lo he soñado siempre, por eso cuando cargué al pequeño bebé en el bar sentí esa conexión que nunca había sentido en mi vida, incluso cargaba bebés de otras personas y no sentía gran cosa.
Mi madre siempre me ha dicho que tengo el don de jugar con los niños, de amarlos como si fuera su amdre o incluso su padre, terminada esa conexión coloqué al niño en el suelo, y lo mirpe fijamente, me percaté de que el niño era más grande de lo que parecía, podía caminar y hasta correr, con una fuerza tremenda, como si hubiera comido 10 kilos de azúcar. En eso me dio la mano y pude observar claramente que su mano era del mismo tamaño que la mía, las dos manos eran un tamño mediano, color moreno claro, dedos delgados, pero no flacos, uñas normales y cuticulas de los dedos algo comidos, esto por ser nervioso y comerme las uñas a cada rato, creo que es un problema que he tenido desde pequeño y no he podido controlar.
Los dos nos observamos nuestras manos, y empezamos a jugar como niños, siempre viendo lo que había de utensilios y ocuparlos para nuestra propia diversión, después de un tiempo me di cuenta de que ese niño se iba transformando en un Elfo, voltee a verlo cuando me iba persiguiendo para atraparme, y lo vi como si fuera un demonio, sus manos se transformaron, sus uñas se alargaron y afilaron, su tamaño y belleza se redujo, sus orejas tuvieron una terminación en pico, su nariz se hizo chiquito mientras que sus mejillas se iban colorando, un tono rojo diabólico.
He de confesar que siempre le he tenido miedo a esos juguetes, dicen que son reales y que en las noches se despiertan a cenar y a cuidarte, pero sólo si los tratas bien, si sigues un pequeño ritual para agradarles, si no los cuidas bien te persiguen y hacen tu vida un desastre, probablemente no crea en esas historias, pero más vale prevenir y tenerle respeto que andar retando fuerzas inexplicables.
Iba por el pasillo del bar, en un inicio corriendo con una gran ilusión de juego, volteé a verlo e iba viendo sus transformaciones, después empecé a correr horrorizado al ver que un pequeño niño se iba trnasformando en un juguete que no quieres en la vida real. Me detuve en un pasillo sin salida, pensé en detenerlo y preguntarle por qué se había transformado de esa manera, al momento que se me iba acercando, más iba pensando en cómo preguntarle sin llegar a ser grosero o que percibiera que le tenía miedo, ya que yo mismo pensaba que si el Elfo veía que le tenía miedo, iba a llegar a matarme. Sentí unas garras en la palma de mi mano, sentía como me rasguñaba, pero me asombré que aún con sus garras afiladas, no me sacó sangre, sólo lo sentí como un raspón, y en ese momento cerré mis ojos porque no quería saber más de él, cuando los abrí volví a ver al Elfo y tenía una cara diabólica, de esas que no ves en las películas de terror, pero te lo imaginas. Soy de religión católica, siempre he seguido a Dios, pero no cont anta fuerza como otras personas, siempre han hablado del Diablo, Lucifer, o como le quieran llamar, siempre han hecho imágenes alusivas a él, sin saber cuál es la verdadera, yo nunca he visto al Diablo, ni me lo imagino como es, pero cuando vi al Elfo acercándose a mí, después de haberme rasguñado, se veía peor que el mism Diablo, salté de mi cama y me desperté, siendo las 5 de la mañana, desperté tan agitado que sentí como si todo hubiera sido realidad, me asuté y dije:
-Creo que me he alejado mucho de Dios.
Me persigné y me volví a dormir, sin despertarme hasta que mi mamá me dijo:
-Daniel, despierta se te hará tarde para ir a la escuela....
Desperté, me puse a hacer la rutina de siempre, crucé el pasillo hacia el cuarto de baño, me dí una ducha la cual fue muy fructífera, tuve muchos pensamientos alrededor del sueño, pero no podía relacionarlo con algo, así que terminé de ducharme y empecé a vestirme, un pantalón de mezclilla, una playera morada, mi sudadera y mi peinado.
Salí de la casa a la misma hora de siempre hacia mi trabajo, aunque ahí donde yo trabajaba también trabajaba mi mejor amiga, de toda la infancia, junto con muchas personas nuevas que acababa de conocer. Eran situaciones muy buenas en mi vida, pero después, todo cambió...
Hubo un chico llamado Jaime, quien era un nuevo integrante del equipo de trabajo, tuvo la desfortuna de entrar al equipo donde yo trabajaba, en ese momento lo recibimos tan bien, creyendo que íbamos a ser un gran grupo de trabajo, un gran equipo junto a Cristopher y a Karen.
Al principio era un gran cuarteto, siempre ayudándonos en lo que más podíamos, siempre teniendo un gran sentimiento de ayuda, pero algo sucedió.
Jaime se enojó conmigo, tuvimos algunos roses, tipo de roses normales, que existen entre integrantes d eun equipo, que se pueden resolver fácilmente, lástima que él no pensaba de esa forma, él tuvo una sed de venganza hacia mí, por lo que empezó a hacer su propia estrategia para vengarse de todos nosotros...
Salí de la casa a la misma hora de siempre hacia mi trabajo, aunque ahí donde yo trabajaba también trabajaba mi mejor amiga, de toda la infancia, junto con muchas personas nuevas que acababa de conocer. Eran situaciones muy buenas en mi vida, pero después, todo cambió...
Hubo un chico llamado Jaime, quien era un nuevo integrante del equipo de trabajo, tuvo la desfortuna de entrar al equipo donde yo trabajaba, en ese momento lo recibimos tan bien, creyendo que íbamos a ser un gran grupo de trabajo, un gran equipo junto a Cristopher y a Karen.
Al principio era un gran cuarteto, siempre ayudándonos en lo que más podíamos, siempre teniendo un gran sentimiento de ayuda, pero algo sucedió.
Jaime se enojó conmigo, tuvimos algunos roses, tipo de roses normales, que existen entre integrantes d eun equipo, que se pueden resolver fácilmente, lástima que él no pensaba de esa forma, él tuvo una sed de venganza hacia mí, por lo que empezó a hacer su propia estrategia para vengarse de todos nosotros...
No hay comentarios:
Publicar un comentario